Ayudada por mentores y amigos decidí abandonar la educación formal (en la que me formé y trabajé) para embarcarme en la aventurar de diseñar, experimentar, explorar y vivir mi propio trayecto educativo. Por primera vez yo elijo qué quiero aprender, cómo me gustaría hacerlo, con quiénes y por cuánto tiempo. Cualquier lugar del mundo puede ser mi clase, y mis maestros están por todos lados. Mis mentores me hacen preguntas, yo me hago preguntas, participo de las propuestas que cada lugar ofrece, reflexiono sobre mis experiencias y vuelvo a actuar. Por un lado, miro y escucho mucho hacia adentro mío, pero a la vez, estoy atenta a todo lo que me rodea, dejándome sorprender por lo desconocido. Esta página web es una invitación a seguir el recorrido y a empezar a aprender juntos.

Después de haber trabajado en diferentes instituciones diseñando materias, cursos y programas, y más recientemente en la Escuela de la UNSAM diseñando trayectos de aprendizaje personalizados, decidí armarme un trayecto propio. Es autónomo porque a partir de examinar mis potencialidades, mis dificultades y mis intereses, yo elijo qué quiero aprender, dónde y cómo hacerlo. Por supuesto que estoy abierta a la vez a todo lo que pueda surgir en el camino. Es autónomo también porque no estoy inscripta en ninguna institución y la forma de certificar mis aprendizajes es a través de mi propia experiencia. Sin embargo, no estoy sola: dos mentoras me ayuda a definir mis objetivos y me hacen preguntas, incluso escribo textos que entrego. A su vez, algunas personas de los lugares que visitaré me hacen sugerencias y recomendaciones y seguramente encuentre otros mentores y guías a lo largo del recorrido. Finalmente, un grupo denominado a sí mismo “Viajeros Virtuales” me ayuda con cuestiones más concretas.

Soy Marina Leitner, porteña, Argentina, pero con pedacitos de mí desperdigados por todo el mundo. Desde chica soñaba con tener mi propia escuela, y por eso estudié Ciencias de la Educación en San Andrés. En 2010 viajé a la Universidad de Bath, en Inglaterra, para hacer un Máster en Educación, y a partir de ese entonces ya no pude disociar  “viajar” de “aprender”. Tuve la suerte de conocer varias experiencias de educación alternativa en diferentes lugares del mundo que valoran, recuperan y se construyen a partir de la cultura local, y en los que se aprende a partir de la interacción mente, cuerpo y alma. También tuve la suerte de co-crear junto con un grupo de compañeros la Escuela Secundaria de la UNSAM, y empezar a conocer y aprender de su comunidad. Ahora, ya no sueño como cuando era chica, con crear una escuela, sino que sueño con co-crear un espacio que promueva el aprendizaje libre y autónomo, a partir de la búsqueda y desarrollo de las potencialidades de cada persona y del diseño de trayectos de aprendizaje propios. Para hacer esto, siento que es necesario primero experimentarlo yo misma. Es por eso que he diseñado mi propio camino de (des)(re)aprendizaje.

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